Querido Pedro:

Todavía no creo lo que me comunicaba tu hija Bea hace unas horas, pensaba que era otro de esos bajones que te daban de vez en cuando y que enseguida superabas, pero esta vez tu gran corazón no ha podido aguantar más.
Hablé contigo por teléfono antes de ayer y me dijiste que fuéramos preparando un gazpacho fresco que el viernes (por mañana) estabas de vuelta.
Hace ya 6 años que viniste con una sonrisa de oreja a oreja y sin quejarte de nada en ningún momento.
Superaste una grave operación a los pocos meses de llegar pero luego disfrutaste mucho con tus compañer@s.
Tenemos muchísimas anécdotas e historias en todo este tiempo.
Como te gustaba cuando te decía:
¡Venga Pedro! ¡Vamos a la plaza!
Los primeros años paseando desde Julián Gayarre y últimamente en coche.
Te pasabas toda la mañana viendo a medio pueblo pasar sentado en la terraza.
Y lo que disfrutabas esos raticos…
Y cuando jugaba el Madrid te encantaba quedarte hasta el final aunque hubiera prórroga y se hiciera tarde, era una de tus pasiones.
Y hablando de tus debilidades hay que nombrar la comida, te gustaba todo a cualquier hora.
Decía Francisco: ¡No he visto a nadie en la vida que le guste comer tanto como a Pedro!.
Te encantaban las uvas y el bizcocho de tu tía Amparo.
Y como nos vamos a olvidar de las jotas que cantaste siempre, os grababa certámenes para que vieras junto a Francisco y demás compañer@s una y otra vez.
Cómo te alegrabas al ver a tu quinto y amigo Antonio el carcarés junto con más joteros como José Antonio Pérez Caro aparecer por la puerta del Centro Virgen de Nieva en fiestas de Peralta para cantaros y amenizaros el día a tod@s.
He querido dirigirme a tí con estas palabras para agradecerte todos estos años a tu lado, te vamos a echar mucho de menos.
Ahora podrás saludar a l@s compañer@s y amig@s que estuvieron contigo como Gerardo Arpón, Luis Castillo, Víctor Iturriaga, Petra Ciordia, Juan Nicolay…seguramente me dejaré a algun@.
Dales un gran abrazo de parte de los que nos quedamos aquí.
Sinceramente no he conocido trabajo tan gratificante en el día a día y a la vez, en ocasiones, tan duro.
¡¡Hasta siempre Pedro!!